HISTORIA · EL ORIGEN

La historia de Raphael de la Rouch nace en 2014 en la ciudad de Ibarra, a partir de la experiencia directa de su fundadora en el trabajo con la piel desde su propia dermoestética. Este espacio, conocido como NOVA VISAGE, se consolidó con el tiempo como un referente basado en la práctica constante, la observación y el compromiso con el cuidado real de la piel.
El camino estuvo marcado por la creatividad y la inspiración heredada de su padre, así como por los primeros intentos de emprendimiento que dieron forma a una visión más sólida y consciente. La experiencia diaria con distintos tipos de piel permitió desarrollar una comprensión profunda: la piel no requiere soluciones extremas, sino equilibrio.
Con los años, este conocimiento se complementó con un estudio riguroso de las formulaciones, priorizando activos respetuosos, eficaces y afines a los procesos naturales de la piel, junto con texturas que aporten una experiencia sensorial armónica.
Así nace Raphael de la Rouch, una marca construida desde la experiencia profesional y la evolución constante, pensada para acompañar a la piel en su proceso natural de bienestar, protección y transformación.
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Pamela J. Ortega
Fundadora



